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viernes, 5 de septiembre de 2008

Código desconocido: Relato incompleto de diversos viajes


Estaba en deuda con el director y guionista Michael Haneke por la cantidad de sensaciones y pensamientos que me provocó con Funny Games. Así, me decidí por ver Código desconocido.

El planteamiento es original a la par que innovador y queda muy bien resumido en el subtítulo: “Réplet incomplet de divers voyages” o sea “Relato incompleto de diversos viajes”.

La película busca criticar a la sociedad desde dentro, enseñar de forma clara la violencia y la marginación que existe intrínsecamente dentro de la nueva sociedad europea, que ataca transversalmente a los integrantes del primer mundo. Con una mano firme, Haneke nos muestra el lado oscuro e incómodo de Europa, los prejuicios, el racismo (tanto de blancos a negros como viceversa), las diferencias entre culturas, el fracaso y las falsas promesas, la inseguridad actual, supersticiones, injusticias…


Los dilemas que en Code Inconnu aparecen no tienen [fácil] solución, quizás sea cuestión de tiempo, o no, o quizás estamos yendo a peor. La sensación final que me dejó la película es de tristeza e impotencia. El director austriaco, con su particular estilo sobrio y provocador, plantea problemas a los que la sociedad da la espalda pero que a todos nos afectan.

Entonces, sabiendo esto, hay que agradecer la siempre presente valentía de Haneke para afrontar la película. Es un reto muy difícil. Para ello, decide filmar trozos casi aleatorios de distintas vidas que en el fondo están conectadas. Ninguna historia tiene fin. De ahí decir que es un relato incompleto. La sociedad como tal, la nuestra, no finaliza hasta que sus integrantes lo decidan, como la película.


El resultado visual de esta idea consiste en una serie de escenas que se suceden entre cortinillas en negro donde se intenta transmitir mediante pinceladas una situación dramática global. En el cine independiente o no comercial actual, se busca muchas veces conseguir representar una situación en vez de una historia. Aquí no existe ninguna historia, ni intriga ni final, toda la película es un intento de explicar una situación. Hay a quien le guste esta forma de hacer cine y a quien no. Para aquellos que no les gusta, calificarán a Haneke de pedante y pretencioso y puede que llegue a serlo de vez en cuando.


Pues bien, aquí llegan los problemas. El primero es la gran irregularidad que existe entre las distintas escenas. Hay algunas escenas de gran calidad técnica y artística, pero en cambio otras parecen vacías de contenido y que sólo tienen cabida en el filme para alargar el metraje.


El principio y el final: alfa y omega, me han apasionado. Las metáforas de los sordomudos y la tristeza de la última escena, donde nadie está contento pero no se puede encontrar la causa… Perfecto.

También la segunda escena, la primera después de los créditos me ha gustado mucho. Me parece que resume muy bien la idea de la película en dos minutos cambiando las vidas de muchas personas por un accidente banal y ordinario.


Pero durante el desarrollo, hay pasajes que buscan tanto el minimalismo que no se llega a entender el mensaje. Como consecuencia de estos deslices, el ritmo lento en ocasiones se hace demasiado pesado.


Tampoco me parece clara la conexión que existe en algunas historias. Por ejemplo, los rumanos resultan distantes e inconexos hasta el final donde ya se entiende un poco por donde van los tiros. Hasta los últimos diez minutos, parece que el panorama rumano sólo busca contrastar con París. Estos y otros momentos inconexos hacen que no se recupere el sentido de la película hasta la última media hora.


Detalles magníficos en cambio no le faltan a esta obra. Incluso ha habido momentos que me han encantado aunque después no les he encontrado ningún sentido dentro de la esencia de la película. Será pura belleza lo que consigue crear Haneke a veces. La idea del fotógrafo con el obturador de mano, Binoche en el metro y el desenlace de la mujer rumana conforman los detalles por los cuales Code Inconnu no puede pasar despercibida.

Juliette Binoche es sin duda otro gran acierto. Es una grandísima actriz y bellísima que representa el papel más difícil de todos. Ella es una mujer burguesa, actriz que busca engañarse a sí misma con un falso altruismo hacia los demás. Su papel es complicadísimo y podría haber caído en la ausencia de sentido si no llega a ser por Binoche, que llega a hacer que su personaje tenga la mayor importancia y que los demás, secundarios, giren en torno a ella. Es lógico que Haneke y muchos otros directores se hayan rendido ante ella. Seguramente, el personaje que interpreta, Anne, es con el que más se identifica a la nueva clase media de la UE.


Como conclusión, Código desconocido es una película que abarca demasiado con su planteamiento y a la hora de ponerlo en práctica Haneke realiza una labor algo irregular. Su visionado a veces se vuelve lento, pero ciertos detalles magníficos hacen que recomiende esta extraña obra coral.



Leer critica Código desconocido en Muchocine.net

domingo, 17 de agosto de 2008

Funny Games


Un matrimonio y su hijo viajan a su casa de verano donde se encontrarán con dos maniacos que les harán pasar miedo. Ése es a grandes rasgos el argumento de Funny Games. Y es más, sin contar suspiros, ni gritos ni sollozos, el guión no debe tener más de seis páginas. Nada parece indicarlo, pero Funny Games es una obra maestra.

Empieza como una buena película de terror, con mucha tensión incluso en las escenas a pleno sol y con música de Haendel de fondo. Y podría estar bien si la película siguiera así, pero no, va cambiando y el espectador debe ir aceptando las transformaciones, los cambios de la película. Al final todo es un juego, bastante divertido, donde nada es lo que parece y lo único que hace la película es jugar con el pobre espectador y no con Naomi Watts and Family.

El miedo es uno de los factores de la película. El miedo en forma de tensión y suspense, como "Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario". La violencia física está presente pero mucho menos que en otros filmes y además de forma no explícita. Es mucho peor la violencia psicológica y el chantaje que sufren los personajes junto con el espectador. No tiene mucho que ver a la violencia sádica de otros largometrajes como "Hostel" o la saga "Saw"

Funny Games puede gustar o no, pero es una película transgresora, muy inteligente y muy impactante donde la sorpresa está asegurada. El humor oculto, inteligente y negro, de Haneke también se puede apreciar, llegando incluso a ser ofensivo. La película parece que tiene la función de negar todo desenlace que el espectador se pueda imaginar, truncando esperanzas. El guión está perfectamente trazado, con unos (escasos) diálogos muy elocuentes. Impactantes son los comentarios de la escena del final en la barca. Al final, es el espectador el que decide si aceptar o no el juego, si dejarse llevar por la estética de la película y disfrutar o rechazarla por completo.

No hace falta mencionar el genial trabajo de Haneke. Cada escena dirigida con pulcritud, con un ritmo lento que no decae por su constante tensión. También deja ciertos objetos icono que serán recordados. Los guantes blancos y los impolutos jerseys níveos, la pelota de golf y los palos...

En cuanto a los actores, están acertados aunque no destacan especialmente ya que es la atmósfera angustiosa la que atrae todas la atención del asistente. Michael Pitt, es el adecuado para ese papel porque la verdad es que tiene cara de psicótico. Naomi Watts, desde mi punto de vista hace su trabajo de forma más convicente que en la saga "The Ring", y el niño para ser tan joven no desentona.
Es una película recomendable para los amantes del terror psicológico, un filme inteligente y muy conseguido que sólo tiene una pega: que está repetido.

La película es un remake plano-por-plano del filme homónimo del 97, lo único que aquél estaba rodada en aleman. Mucho ha sido criticado por ello Haneke. Es verdad que puede llegar a ser innecesario esta copia, pero tiene dos ventajas:

1. Que (mucha) gente que no ha visto la primera, se entere de que existe "Funny Games" (como yo).
2. Que el director se forre, y como consecuencia, que tenga ganas de hacer nuevas películas